Marc Lalique (1900–1977) fue un brillante diseñador y técnico en vidrio francés que asumió el enorme desafío de continuar y transformar el legado de su padre, el legendario genio del Art Nouveau y el Art Déco, René Lalique.
Su trayectoria estuvo marcada por revolucionar la marca familiar y llevarla hacia la modernidad a través de varios hitos clave:
El gran cambio: del Vidrio al Cristal: Tras la muerte de su padre en 1945, Marc asumió la dirección de la empresa. Su mayor aportación histórica fue sustituir la producción de vidrio tradicional por cristal de plomo a principios de la década de 1950. Esto dio origen a la identidad actual de la marca: un cristal de altísima pureza con un juego único de luces y el característico contraste entre superficies transparentes y acabados satinados o esmerilados.
Innovación técnica y reconstrucción: Habiendo estudiado en la École des Arts Décoratifs de París, poseía profundos conocimientos técnicos. Logró restaurar y modernizar por completo la histórica fábrica de Wingen-sur-Moder (dañada tras la Segunda Guerra Mundial), adaptándola a los exigentes procesos de soplado y moldeado del cristal.
Iconos del diseño de perfumería: Marc Lalique estrechó lazos con la alta costura parisina. Además de realizar el frasco de ánfora para el Femme de Rochas en los años 40, creó en 1948 el mundialmente famoso frasco de las dos palomas para el perfume L'Air du Temps de Nina Ricci, considerado una de las obras cumbres del diseño de fragancias de todos los tiempos