Es una de las metodologías más exigentes y escultóricas del arte del vidrio de Murano. A diferencia del vidrio soplado tradicional (vetro soffiato), esta técnica no busca crear un recipiente hueco mediante aire, sino modelar un bloque sólido, denso y pesado de cristal fundido.
El proceso comienza cuando el maestro vidriero extrae directamente del horno una gran cantidad de masa de cristal incandescente y maleable utilizando una barra de hierro macizo.
Sin recurrir al soplado de aire para crear cavidades internas, el artesano manipula la masa fundida exclusivamente mediante la gravedad, herramientas metálicas y su propia destreza manual. Se usan Pinzas y Paletas de Madera.
Al tratarse de bloques espesos y densos de vidrio, la masa retiene un calor interno muy elevado pero pierde temperatura rápidamente en la superficie exterior. El artesano debe recalentar la pieza constantemente en la boca del horno (gloria) para mantener la plasticidad y evitar tensiones térmicas que fracturen el vidrio.
Dado el gran volumen y grosor de la pieza, el proceso de enfriamiento es crítico. La escultura o base de vetro massello debe enfriarse gradualmente durante varios días en un horno de recocido controlado para liberar las tensiones internas del cristal.
Son objetos notablemente pesados y de gran solidez estructural.