La característica principal de este bi-color es la unión perfecta de dos zonas de color distintas, sin que los tonos se mezclen en la masa del vidrio.
Procedimiento: El maestro cristalero soplador trabaja dos burbujas o secciones de vidrio de distintos colores por separado a la misma temperatura e incandescencia. Luego, mediante gran precisión manual, une ambas secciones calientes formando una sola pieza fluida con una frontera de color limpia y definida.