La marca nació en 1863 en París de la mano de Joseph-Albert Ponsin, un actor y dramaturgo que comenzó a fabricar maquillaje especial y polvos de rostro (Blanc de Théâtre) diseñados para soportar las duras y calientes luces de los escenarios teatrales.
Durante el periodo de entreguerras y el auge del Art Déco, Bourjois colaboró con grandes perfumistas para lanzar fragancias icónicas:
Mon Parfum (1919): Una de sus emblemáticas creaciones de la post-Primera Guerra Mundial, comercializada tanto en frascos de tocador como en viales y tubos de presentación para el bolso.
Bourjois ha mantenido viva su herencia de elegancia y estilo parisino, fusionando su tradición artesanal histórica con colecciones de maquillaje modernas, y conservando siempre el prestigio de su paso por la historia de la belleza francesa.